Author Archive for Francisco Velásquez

06
Ago
17

¿Punto Final?

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Hace 58 mins
¿Punto final?
Darío Acevedo Carmona
Un numeroso grupo de periodistas colombianos de primera línea suscribieron un documento en el que le manifiestan al expresidente y Senador Alvaro Uribe Vélez que: “Es hora… de que deje atrás la práctica sistemática de difamar, calumniar e injuriar a sus críticos como si no fuera un expresidente obligado a dar ejemplo, ni un ciudadano sujeto al Código Penal.”

Ni una palabra sobre los desafueros de Daniel Samper Ospina, el otro protagonista del embrollo, cuya “difamación, calumnia e injurias” hacen pasar como fino “humor”, con quien se solidarizan a la vez que presentan el problema como un ataque a la libertad de prensa.

Toda el agua sucia es para el expresidente Uribe para que vayamos viendo el tamaño monumental de la obsesión que aqueja a muchos de los signatarios.

No es de extrañar, pues con excepción de algunos periodistas que uno no sabe por qué firmaron un texto absolutamente sesgado, que entre otros se destaquen quienes se ensañan en sus columnas contra el expresidente.

Quise revisar las columnas de algunos de ellos para ilustrar a los lectores sobre el lenguaje desmoralizante utilizado para referirse al expresidente, a su familia, al Centro Democrático y al uribismo, actitud que no es de ahora sino desde que él empezó a descollar en la vida pública.

Y es como para que se le arrugue el corazón y se le ampolle la piel a Supermán. Apenas había recolectado algunas frases de tres columnistas de un solo medio me di cuenta que necesitaría muchísimo tiempo y páginas para cumplir mi cometido. De modo que no tuve más remedio que repensar el contenido de mi columna.

Uribe, ciertamente, ha logrado o causado reacciones impensables e increíbles, por ejemplo, que la elite periodística del país se una contra él como un cuerpo herido, solidario, porque uno de los suyos recibió “una calumnia”. Ese cuerpo no se ha pronunciado sobre hechos de la mayor gravedad en tiempos recientes, v. y gr., como cuerpo, insisto, no han dicho ni mu sobre la represión castrochavistamadurista (fenómeno en el que no creen) a la libertad de prensa en Venezuela, pasaron de agache que ante el “acontecimiento mundial de la entrega de armas de la guerrilla más vieja del mundo después de 53 años de guerra cruel y destructiva” no hubieran sido invitados. No fueron testigos del momento en que, como dijo con grandilocuencia Humberto de la Calle, “se partió en dos la historia del país”.

No han dicho nada, como cuerpo, ante la represión sistemática a la libertad de prensa, de expresión, de opinión, de mercado, de pensamiento, de protesta, impuesta por la dictadura castrista en Cuba y aplican el “tapen tapen” ante los escándalos y errores del gobierno Santos con tal de no darle la razón al “salgareño”.

Volviendo al pronunciamiento, no se sabe sí los firmantes se conformarían con que Uribe se calle, varios de ellos ya lo han sugerido “hay que silenciar a Uribe”, pero en ninguna de las líneas de ese texto, cuyo borrador según dijeron fue escrito por Ricardo Silva Romero, furibundo antiuribista en sus columnas en El Tiempo y en El País de España, encuentra uno el espíritu autocrítico que les corresponde pues siendo periodistas, se han apartado de su profesión para incursionar con beligerancia en las batallas políticas.

Como ciudadanos están en su derecho de pensar y tener opción política y partidista. Muchos periodistas han sido presidentes y congresistas, pero, si dan el paso a la militancia, deben entender que se someten a un lógica y a un tratamiento diferente al que se da al periodista profesional, o sea, a dar y recibir palo, afrentas, etc., y por tanto no podrán quejarse, aplica el dicho “quien quiere marrones aguanta tirones” y tendrían que decidir si quieren parecerse a Benedetti a Barreras a Lizcano o a Juan Gossaín.

Andan por camino errado los periodistas que hacen proselitismo, recitan injurias, acusan temerariamente y hacen alusiones desobligantes a apellidos, a un pueblo, al Centro Democrático y a quienes profesan una religión, creyendo que pueden atacar sin que les respondan pues si les responden inmediatamente sacan la capa de periodistas.

Los periodistas convertidos en agitadores pueden producir un daño grave a la sociedad. En mi libro La mentalidad de las elites sobre la Violencia en Colombia (El Áncora y Universidad Nacional de Colombia 1995), tuve ocasión de ilustrar cómo se incendiaban los espíritus atizando la lucha fratricida entre liberales y conservadores desde las salas de redacción. Lo reconoció Enrique Santos Montejo, Calibán, abuelo del actual presidente en su columna “Danza de las horas”.

Así pues, si los firmantes no se consideran parte del problema e insisten en que el expresidente Uribe violó la libertad de prensa, siendo que quien más los ha reconvenido es el presidente en ejercicio, entonces no podemos creer en la sensatez de ese “Punto final” que, en esencia, expresa el profundo y funesto deseo de acallar al hoy Senador Uribe.

Aún está fresca la tinta del pronunciamiento y ya algunos firmantes lanzaron ataques ultrajantes contra Álvaro Uribe demostrando su incoherencia e inconsistencia. Pueden iniciar por la de esta semana de Cecilia Orozco Tascón y seguir con las de María Jimena Duzán, León Valencia, Daniel Samper Ospina, Daniel Coronell, Ramiro Bejarano, Gabriel Silva Luján, Ricardo Silva Romero, Juan Gabriel Vázquez, William Ospina, Sergio Ocampo Madrid que acusó a Uribe del atentado al Centro Comercial Andino, un tal Gómez Pinilla que dijo “Me cago en la cara de Uribe” y convoca al estilo de los fascistas ordinarios a “silenciar” a Uribe, el trío De la Torre, Felipe Zuleta, Félix de Bedout, y muchos más que quieren sumarse al espíritu de cuerpo antiUribe.

Todos dispuestos a darnos una lección de “respeto” consistente en que ellos pueden agredir, insultar, injuriar, escupir y matonear y si el afectado se defiende, eso es odio. Será por eso que los solidarios con Samper justifican o banalizan su agresión a la senadora Paloma Valencia y a su hija recién nacida, el comercio con el morbo y en cambio, les dio pena reaccionar como cuerpo ante el anuncio de las Farc de no liberar más menores de edad.

Álvaro Uribe

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23
Jun
17

Pastrana y Uribe arman coalición que escogerá fórmula única presidencial para 2018 | Política | CM& la noticia

http://www.cmi.com.co/politica/pastrana-y-uribe-arman-coalicion-que-escogera-formula-unica-presidencial-para/420313/

17
May
17

Turista invitada

Hace un año justamente me encontraba en Colombia, mi llegada a ese país fue en realidad una casualidad, ya que decidí ir ahí por el simple hecho de que nunca había estado anteriormente. Me encontraba abierta a la idea de visitar cualquier lugar, y por azares del destino encontré un vuelo muy barato en Aeroméxico que decidí aprovechar. […]

a través de Solita en Colombia — nameitmariana

21
Mar
17

CONCURSO DE MERITOS PARA APLICAR A EMPLEOS PUBLICOS EN ANGELOPOLIS

NUMERO DE INSCRITOS.

Convocatoria No. 429 de 2016 – Antioquia 29 de 2016 –

429  de 2016    Alcaldía de Angelópolis No OPEC 3294 Comisario de Familia Inscritos 3
429 de 2016 – Alcaldía de Angelópolis No OPEC 18920 Técnico Administrativo Inscritos 4
429 de 2016 – Alcaldía de Angelópolis No OPEC 27421 Conductor Inscritos 4
429 de 2016 – Alcaldía de Angelópolis No OPEC 28113 Auxiliar Administrativo Inscritos 3
429 de 2016 – Alcaldía de Angelópolis No OPEC 28797 Auxiliar Administrativo Inscritos 7

14
Ene
17

LA DETONACIÓN DEL CARRO BOMBA EL 16 DE ENERO DE 2003 EN LAS FISCALÍAS LOCALES DE MEDELLÍN FUE UN ATENTADO DE LA FARC

Condensado del libro de Francisco M Velásquez A – DON SEÑOR Esa explosión la había sentido antes, en otros dos atentados, pero esta vez estaba aturdido, vi pasar a mi lado, como en cámara len…

Origen: LA DETONACIÓN DEL CARRO BOMBA EL 16 DE ENERO DE 2003 EN LAS FISCALÍAS LOCALES DE MEDELLÍN FUE UN ATENTADO DE LA FARC

28
Dic
16

Por el novelista somos nosotros mismos, Marcel Proust — Calle del Orco

Ante un novelista todos nos sentimos como el esclavo se sentía ante el emperador, que, con una sola palabra, puede devolvernos la libertad. Gracias al novelista, perdemos nuestra antigua condición, para conocer la del general, la del tejedor, la de la cantante, la del hidalgo rural; la vida de campo, el juego, la caza, el […]

a través de Por el novelista somos nosotros mismos, Marcel Proust — Calle del Orco

03
Dic
16

Una grave y desconocida reforma constitucional

Los interesados en la ilegal e inconveniente reforma constitucional reducen los debates sobre su posible vigencia, al llamado Fast Track,

Origen: Una grave y desconocida reforma constitucional




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